Saldrás de Belfast por la costa de Antrim, respirando el aire marino en el mirador de Portaneevy antes de pisar las piedras volcánicas de Giant’s Causeway. Verás los famosos Dark Hedges desde una carretera tranquila y harás una parada para fotos en el puente colgante Carrick-a-Rede, todo acompañado de historias locales. No es solo ver paisajes, es sentir el viento en el pelo y leyendas bajo tus pies.
Salimos de Belfast con esa luz rara de media tarde, suave pero un poco gris. Nuestro guía y conductor, Patrick, tenía un humor seco para contar historias (llamaba a la lluvia “sol irlandés” y nadie discutía). La primera parada fue en el mirador de Portaneevy. Lo que más recuerdo fue el viento, fuerte y salado, como si quisiera despertarnos. Desde allí se veía la isla de Rathlin, un poco borrosa, y el puente colgante Carrick-a-Rede colgando sobre el mar. Saqué una foto, pero no logra captar lo expuesto que se siente estar ahí.
Lo que todos comentan es Giant’s Causeway. Es curioso cómo esas columnas de basalto parecen irreales hasta que estás encima. Patrick explicó la parte científica (volcanes hace millones de años), pero yo no dejaba de pensar en las leyendas que contó, con gigantes cruzando hacia Escocia y todo eso. Las rocas estaban frías y mojadas bajo mis manos; casi resbalo, pero me agarré a tiempo (recomiendo botas). También había un olor a algas mezclado con tierra. Tuvimos tiempo para explorar por nuestra cuenta antes de volver al autobús.
De camino de regreso a Belfast pasamos por los Dark Hedges. Ya no se puede atravesar en coche, pero Patrick bajó la velocidad para que pudiéramos verlos desde una carretera lateral. Los árboles se enroscan como si guardaran secretos; alguien detrás mío susurró que aquí grabaron Juego de Tronos, pero a mí me pareció un lugar antiguo y silencioso que se quedó en mi memoria más de lo esperado.
La parada en Carrick-a-Rede fue rápida, solo para ver el puente colgante que conecta con esa pequeña isla. Una pareja de España intentó pronunciar “Carrick-a-Rede” y Patrick se rió con ellos (yo ni lo intenté). La excursión duró unas cinco horas, pero parecía mucho más, y para bien. Sigo pensando en ese viento en Portaneevy.
La excursión dura aproximadamente cinco horas ida y vuelta desde Belfast.
Sí, la entrada y visita a Giant's Causeway están incluidas en el tour.
No, se para para ver y hacer fotos, pero no se cruza el puente en esta excursión.
Sí, hay paradas para fotos en el mirador de Portaneevy y cerca del puente colgante Carrick-a-Rede.
Sí, los animales de servicio están permitidos en esta excursión.
Sí, hay opciones de transporte público cerca en Belfast.
Se disponen de asientos especializados para bebés si se necesitan.
No, se pasa por una carretera cercana para verlos, ya que el acceso directo está cerrado al público.
Tu tarde incluye recogida en un vehículo con aire acondicionado desde Belfast y comentarios en vivo de tu guía-conductor durante todo el recorrido. La entrada a Giant’s Causeway está incluida, además de paradas para fotos en el mirador de Portaneevy y el puente colgante Carrick-a-Rede antes de regresar ese mismo día.
¿Necesitas ayuda para planear tu próxima actividad?