Baja profundo bajo París con un guía local por túneles misteriosos cerrados al público general. Escucha leyendas entre paredes de huesos, descubre grabados centenarios y sube de nuevo a la luz o elige un paseo opcional por el Sena para un contraste único. Una experiencia que te acompaña mucho después de dejar esos silenciosos pasillos.
“¡Arrête! Aquí comienza el Imperio de la Muerte,” leyó nuestra guía sonriendo al llegar al cartel en la entrada de las Catacumbas de París. Había visto fotos antes, pero estar ahí, a casi 20 metros bajo tierra, se sentía distinto — más frío, y el aire tenía ese toque húmedo y a tiza que se pegaba a mi chaqueta. El grupo la siguió en silencio, los pasos resonando en la piedra, y alguien susurró que olía a libros viejos y lluvia. Yo estuve de acuerdo.
Marie (nuestra guía, nacida en el distrito 14, nos contó) nos mostró cómo los huesos estaban apilados formando patrones muy cuidados. Incluso nos enseñó un cráneo que parecía sonreír — aunque quizá era solo mi imaginación. Nos contó por qué tantos parisinos terminaron aquí (principalmente por cementerios saturados), pero también leyendas extrañas sobre sociedades secretas que se reunían de noche en estos túneles. Intenté imaginarlo, pero solo sentí escalofríos en los brazos. También visitamos túneles especiales, cerrados al público normal — y la verdad, perdí la noción del tiempo allá abajo.
No esperaba que fuera tan silencioso en esos osarios. Hay un silencio que envuelve a todos; hasta las bromas se apagan con el tiempo. En un momento, Marie nos detuvo frente a una pared de fémures dispuestos casi como una obra de arte — dijo que si miras bien, puedes ver iniciales talladas por trabajadores de hace siglos. Alguien intentó sacar una foto y el flash nos hizo saltar a todos. Después de lo que parecieron a la vez una hora y cinco minutos, subimos de nuevo a la luz del día (mis piernas temblaban por las escaleras).
Terminamos cerca de la pequeña tienda de las Catacumbas — compré una postal porque no me animé a llevarme un llavero con forma de hueso (me pareció raro). Si quieres ver París desde arriba después de tanta oscuridad, hay opción de un paseo por el Sena; no lo hice en ese momento, pero me quedé con ganas. A veces, cuando llueve en casa y todo huele a humedad y antigüedad, pienso en esos túneles bajo París y me pregunto qué más secretos guardan.
Hay aproximadamente 130 escalones para bajar y 85 para subir durante el recorrido.
Sí, este tour incluye entrada a áreas de las Catacumbas que no están abiertas al público general.
Sí, hay varias opciones de transporte público cerca.
La temperatura ronda los 14 grados centígrados (unos 57°F).
El recorrido cubre aproximadamente 1.5 kilómetros (1 milla) bajo tierra.
No se recomienda para personas con movilidad reducida o que sufran ansiedad en espacios cerrados.
No incluye almuerzo; sin embargo, hay tiempo al final para visitar la tienda de souvenirs.
El contenido de referencia no especifica los idiomas disponibles para este tour.
Tu día incluye un descenso guiado a más de 20 metros bajo las calles de París con un guía local experto que comparte historias y leyendas mientras recorres cerca de 1.5 km por osarios históricos — además de acceso a túneles especiales cerrados a la mayoría de visitantes — y termina con tiempo en la tienda de las Catacumbas para llevarte un recuerdo único. También puedes añadir un paseo narrado opcional por el río Sena válido durante un año tras tu visita.
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