Empiezas directamente en tu hotel de SeaTac, con recogida cómoda y un conductor local simpático que se encarga de tu equipaje. Comparte el trayecto con otros viajeros rumbo a los muelles de cruceros 66 o 91 de Seattle, sin líos de taxis ni confusiones. Llega relajado y listo para embarcar, con tiempo para disfrutar el ambiente matutino de la ciudad.
No me había terminado el café cuando el shuttle ya estaba esperando fuera del hotel en SeaTac. El conductor —creo que se llamaba Mark— bajó a saludarnos con esa confianza de quien lleva años en esto (y seguro que sí). El aire tenía ese olor a lluvia tan típico de Seattle, aunque no caía ni una gota, solo ese ambiente húmedo. Mark se encargó de las maletas sin complicaciones, y después de una semana peleando con ellas por aeropuertos, eso me supo a gloria.
Fuimos recogiendo a más viajeros en hoteles cercanos; todos medio dormidos pero con buen humor. Una señora que viajaba sola no paraba de bromear sobre su “look de crucero” (todavía no sé si hablaba en serio sobre el sombrero de lentejuelas). El trayecto fue tranquilo; al acercarnos al muelle 66 de Seattle, la silueta de la ciudad asomaba entre la niebla. En un momento, Mark nos señaló una panadería en Belltown que le encanta. Me quedé con ganas de haber dejado el desayuno del hotel.
¿Lo mejor? Olvídate de buscar taxis o adivinar cuál Uber es el tuyo. Llegamos directo al muelle, y nos bajaron las maletas. Había familias con carritos y hasta alguien con un perro de asistencia —nadie se inmutó, y eso se agradece. No es un lujo, pero funciona. Y sigo pensando en lo fácil que fue ese primer paso para subir al barco; a veces, eso es justo lo que necesitas.
Cubre más de 45 hoteles en la zona de SeaTac con horarios programados de recogida.
Sí, los bebés y niños pequeños pueden ir en cochecito; hay asientos especiales disponibles.
Sí, los animales de servicio están permitidos en este shuttle.
El manejo de equipaje está incluido para todos los pasajeros.
Hay cinco salidas programadas entre las 9:00 y las 12:15 todos los días.
Sí, el descenso es directo en el muelle 66 o 91 de Seattle.
El servicio es apto para todos los niveles de movilidad.
Tu traslado incluye recogida en tu hotel de la zona de SeaTac, transporte compartido directo a los muelles de cruceros 66 o 91 de Seattle y manejo completo del equipaje por parte del conductor, para que no tengas que cargar nada.
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