Saldrás desde Tenerife en un catamarán solar para ver y escuchar ballenas y delfines cerca de los acantilados de Los Gigantes. Nada en las aguas cristalinas de la bahía de Masca, disfruta de un almuerzo con bebidas en cubierta y comparte risas con otros viajeros y tu guía local. Aquí se siente una calidez real — no solo la del sol.
Casi perdemos el barco — literalmente. Mi amiga se olvidó la gorra y tuvimos que volver corriendo, así que cuando por fin subimos al catamarán en el puerto de Tenerife ya estaba sin aliento (y un poco de mal humor). Pero la tripulación solo sonrió y nos ofreció agua fresca. La cubierta estaba cálida bajo mis pies, y se percibía un suave olor a crema solar mezclado con la brisa marina. Nuestra guía, Marta, señaló los paneles solares en el techo — parecía realmente orgullosa de lo silencioso que era el barco. “No huele a diésel,” dijo sonriendo. No bromeaba; solo se escuchaba el viento y un zumbido suave mientras nos alejábamos del muelle.
No esperaba escuchar realmente a las ballenas bajo el agua — pero en un momento Marta pidió silencio y puso sus sonidos por los altavoces. Fue extraño y emocionante, como escuchar una conversación secreta justo debajo de nosotros. También vimos delfines (son rapidísimos), que jugaban cerca de los acantilados de Los Gigantes. Esos acantilados son enormes — de verdad no sé cómo describir su tamaño, solo que mis fotos no les hacen justicia. En un momento intenté pronunciar “Los Gigantes” bien en español y una pareja mayor de Madrid que estaba a nuestro lado se rió (todo con buena onda). La palabra clave aquí es avistamiento de ballenas en Tenerife, pero la experiencia fue mucho más que eso.
La comida fue sencilla pero perfecta: arroz con pollo y verduras, cerveza fría si querías. Comí sentado en el borde de la cubierta con las piernas colgando. Cuando anclamos en la bahía de Masca, algunos se lanzaron directo al agua — yo dudé porque parecía demasiado clara (se veían hasta las piedras en el fondo). Al final me animé; estaba más fría de lo que esperaba, pero refrescaba después de tanto sol. Hay algo especial en flotar ahí con esos acantilados detrás que se queda contigo más tiempo del que imaginas.
El tour dura unas 5 horas desde la salida hasta el regreso.
Sí, se ofrece almuerzo a bordo: arroz con pollo o ensalada de pasta, además de fruta fresca y bebidas.
Sí, bebés y niños pequeños pueden unirse; se permiten cochecitos o carritos a bordo.
Sí, hay tiempo para nadar o hacer snorkel en la bahía de Masca durante el paseo.
Incluye cerveza y vino blanco, además de refrescos y agua.
No se menciona recogida en hotel; el punto de encuentro es en el puerto de Tenerife.
El catamarán funciona con paneles solares, lo que lo hace más silencioso y sostenible que los barcos convencionales.
Tu día incluye todos los impuestos y tasas, almuerzo a bordo (arroz con pollo o ensalada de pasta y fruta fresca), cerveza, vino blanco, refrescos, agua y mucho tiempo para nadar o hacer snorkel en la bahía de Masca antes de regresar bordeando la costa de Tenerife.
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