Te pondrás frente a frente con las colosales estatuas de Abu Simbel tras una recogida temprana en tu hotel en Asuán. Con un guía local que comparte historias o tiempo para explorar por tu cuenta, sentirás la grandeza y el asombro dentro de estas antiguas salas. El regreso por el desierto te dará espacio para asimilarlo todo.
Lo primero que noté no fue el calor ni la multitud, sino un silencio extraño que se apoderó de nuestro pequeño grupo al llegar a Abu Simbel. Incluso el conductor, que tarareaba una canción vieja en la radio, se quedó callado. Las cuatro estatuas de la entrada —sí, esas que todos hemos visto en fotos— son mucho más grandes en persona. Me reí en voz alta al verlas, porque mi mente no podía creerlo. Nuestro guía, Ahmed, sonrió y dijo que la mayoría de la gente reacciona así.
Había leído sobre el templo antes de la excursión desde Asuán, pero estar allí, con la arena crujir bajo mis zapatos y la luz del sol reflejándose en esos rostros milenarios, fue otra cosa. Ahmed señaló unos grabados diminutos en la pierna de Ramsés —una especie de graffiti de hace siglos. Dentro se sentía un leve olor a polvo y piedra, y la verdad, no paraba de tocar las paredes para sentir lo frescas que estaban en comparación con el exterior. Tuvimos tiempo de sobra para recorrerlo (me perdí en un pasillo) y nadie nos apuró para volver al bus.
El viaje de regreso fue más tranquilo —quizás todos estábamos cansados o simplemente pensando en lo que habíamos visto. Miraba el desierto pasar por las ventanas manchadas y trataba de recordar todas las historias que Ahmed nos contó (ya olvidé la mitad, qué pena). Aun así, esa primera imagen de Abu Simbel se me quedó grabada más que cualquier dato o foto.
El viaje de ida y vuelta ocupa casi todo el día, con varias horas para visitar Abu Simbel y el tiempo de traslado en bus desde Asuán.
Sí, la recogida y regreso al hotel en Asuán están incluidos en la reserva.
Sí, puedes elegir explorar Abu Simbel por tu cuenta o reservar con guía según prefieras.
Sí, pueden participar bebés y niños pequeños; se permiten cochecitos y los bebés deben ir en el regazo de un adulto.
Lleva agua, protección solar, calzado cómodo y tu cámara—hay mucho que ver y recorrer.
Tu día incluye recogida y regreso cómodos en hotel de Asuán en bus con aire acondicionado, un conductor amable (y guía local si lo deseas), además de tiempo suficiente para explorar el Templo de Abu Simbel antes de regresar juntos por el desierto.


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