Recorre menos de un kilómetro por Chapinero con un guía local certificado, visitando tres cafés de especialidad para degustaciones profesionales y conocer la cultura del café en Colombia. Aprende a catar como un experto, descubre qué hace único al café colombiano y disfruta de risas mientras exploras nuevos sabores.
“¿Sabes? La mayoría de los colombianos toman tinto — café negro con azúcar,” nos contó Camila, nuestra guía, sonriendo mientras servía la primera taza. Apenas había dormido (la altura de Bogotá me pasa factura), pero el aroma me atrapó de inmediato — intenso, casi dulce. Estábamos en Chapinero, que Camila llamó “el estómago de Bogotá” porque hay comida por todos lados. El primer café era pequeño pero lleno de vida, estudiantes concentrados en sus laptops y un perro acurrucado bajo una mesa. Intenté girar la taza como nos enseñó — no estoy seguro si lo hice bien — y sentí un sabor que me recordó a cáscara de naranja. No me lo esperaba.
En la segunda parada hablamos de dónde se cultiva el café en Colombia. Había un mapa antiguo en la pared con nombres casi borrados — Antioquia, Huila — y Camila nos explicó cómo cada región tiene sus propias notas de sabor. También nos contó cómo el tueste cambia todo (yo pensaba que el tueste oscuro solo era “más fuerte”, pero no es así). Probamos otra taza; esta se sentía más suave, casi sedosa. Afuera, un vendedor ambulante gritaba ofreciendo empanadas y empezó a lloviznar — típico clima bogotano. Todos sacaron sus paraguas sin perder el ritmo.
El último café tenía sillones cómodos y un aroma suave a canela que venía de los pasteles en el mostrador. El grupo se volvió más silencioso — tal vez por la cafeína o por la concentración mientras intentábamos descubrir sabores como profesionales (yo solo reconocía “café” y luego… más café). Camila se rió cuando dije “chocolate” en cada muestra. Me dijo que no hay respuestas incorrectas si realmente estás saboreando. Para entonces ya no me preocupaba acertar; solo disfrutaba y escuchaba sus historias de familias que llevan generaciones cultivando café. Aún recuerdo la vista por la ventana — la lluvia dibujando líneas, la ciudad vibrando abajo.
Visitaremos tres cafés de especialidad diferentes en Chapinero.
Sí, está pensado para todos los niveles, no necesitas experiencia previa.
Sí, pueden participar bebés y niños pequeños; los cochecitos son bienvenidos.
Los talleres públicos son solo en inglés; hay opción en español bajo petición.
El recorrido a pie es de menos de un kilómetro.
Sí, se hace con lluvia o sol — lleva una chaqueta ligera o paraguas para el clima de Bogotá.
No, solo se sirven cafés con cafeína durante las degustaciones.
Sí, hay opciones de transporte público cerca del punto de encuentro.
Tu día incluye caminatas guiadas entre tres cafés de especialidad en Chapinero con un experto local que habla inglés fluido, degustaciones profesionales de cafés de distintas regiones colombianas (todos con cafeína), además de historias sobre la historia y la preparación del café — todo en un recorrido fácil de menos de un kilómetro.
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