Recorre la Costa Este de Tasmania con un guía local, para a tomar café en Orford mientras buscas delfines, sube al mirador de Wineglass Bay para vistas al océano y disfruta un almuerzo con cata de vinos junto a la bahía. Aire puro, buenas historias y momentos para recordar.
Para ser sincero, casi pierdo el bus. La tapa de mi café saltó justo cuando nuestra guía —se llamaba Sarah— nos llamaba en Hobart. Ella solo sonrió y dijo: “No eres el primero.” El viaje hasta Orford fue entre charlas dormidas y ventanas empañadas, todos medio dormidos aún. En Orford paramos para un café de verdad (yo lo necesitaba) y Sarah nos señaló unos delfines cerca del muelle —pequeños arcos grises en el agua si te esforzabas en mirar. Nos contó sobre la Isla Maria y cómo a veces los locales ven wombats en la playa. No vi ningún wombat, pero sí olí ese aire salado mezclado con eucalipto, algo que para mí es muy Tasmania.
Luego llegamos a Coles Bay —marea baja, barcos crujiendo en sus amarres, ese silencio donde escuchas hasta tus pasos en la grava. Pero lo mejor estaba por venir: la caminata hasta el mirador de Wineglass Bay. No es larga (unos 1.4 km), pero todo cuesta arriba y no voy a negar que sudé un poco. Sarah nos animaba con calma: “¡Ya casi llegamos! Vale la pena.” Había escalones de piedra áspera que se sentían frescos cuando paraba a recuperar el aliento (más de una vez). Arriba, la vista te deja sin palabras —arena blanca curvada, agua azul abajo, viento directo del mar que me hizo lagrimear. No sé si fue solo el viento o algo más.
El almuerzo fue junto al agua —una mesa de picnic con sándwiches y quesos locales de uno de esos viñedos de la Costa Este (ya no recuerdo cuál). Probamos dos vinos diferentes; me gustó más el blanco, aunque normalmente no soy de blancos. Alguien derramó su copa y nadie se molestó. Contaron historias sobre el origen del nombre Wineglass Bay (no es lo que esperaba, tiene un trasfondo oscuro), y Sarah conocía cada dato curioso de la península de Freycinet. De regreso paramos para fotos en Cape Tourville, con el sol bajando entre los árboles. Algunos nos quedamos en silencio mirando ese espacio infinito —aún recuerdo esa vista cuando el ruido de casa me abruma.
La caminata es de unos 1.4 km cuesta arriba con 200 m de desnivel; dura entre 35 y 45 minutos y requiere un nivel moderado de forma física.
Sí, el almuerzo junto al agua está incluido, junto con cata de vinos de al menos dos viñedos de la Costa Este.
La excursión sale desde Hobart pero no especifica recogida en hotel; consulta con el operador para detalles.
Sí, hay alternativas para quienes prefieran no hacer la caminata; avisa a tu guía antes del almuerzo.
Se pueden ver delfines en Orford y vida marina como ballenas o focas desde el mirador de Wineglass Bay.
La caminata requiere condición moderada; hay opciones alternativas pero no es accesible para sillas de ruedas.
Incluye guía, transporte con aire acondicionado, comentarios en vivo, almuerzo junto a la bahía y cata de vinos.
Tu día incluye transporte guiado desde Hobart por la costa de Tasmania con paradas en Orford y Coles Bay, una caminata moderada al mirador de Wineglass Bay en el Parque Nacional Freycinet (con opciones alternativas si hace falta), almuerzo tipo picnic junto al agua con degustación de vinos de dos viñedos locales, todo acompañado por un guía local experto y regreso cómodo en vehículo con aire acondicionado.
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