Navega la costa de St Maarten en un tranquilo crucero en catamarán con paradas para nadar en Simpson Bay y Maho Beach (sí, donde pasan los aviones muy cerca). Disfruta un almuerzo casero con barbacoa, ensalada fresca y bebidas ilimitadas junto a una tripulación amable que te hace sentir como en casa. Risas, relatos locales y la posibilidad de ver peces tropicales si te animas a hacer snorkel.
Casi pierdo mi sombrero con el viento antes de zarpar en Phillipsburg — el capitán Robert solo sonrió y me pasó una pinza para la ropa. Así empezó todo el día en catamarán por St Maarten: relajado, pero con atención en los detalles justos. El barco (Hakuna Matata, nombre que me sacó una sonrisa) era espacioso sin ser enorme. Había familias con niños, una pareja celebrando algo (no dijeron qué), y nosotros—tratando de recordar cómo desconectar.
La primera parada fue Simpson Bay. El agua tenía ese azul tan claro que parece sacado de una postal. Se olía el aroma a barbacoa desde la cocina mientras Robert nos contaba cómo llegó navegando desde Sudáfrica—su acento hacía que todo sonara a secreto. Nadamos desde la escalera trasera; no soy muy de snorkel pero lo intenté, sobre todo porque nuestra guía Li prometió que quizá veríamos tortugas marinas (“si estaban de humor,” bromeó). No apareció ninguna, pero muchos peces rayados nadaron entre mis tobillos. La sal me picó un poco en la nariz. Valió la pena.
Luego llegamos a Maho Beach—los aviones pasaban tan cerca que sentías el rugido en el pecho. Los niños a bordo gritaban emocionados cada vez que uno volaba. El almuerzo fue pollo a la parrilla y costillas con un pan de ajo que todavía recuerdo (en serio). La ensalada de frutas tenía carambola y algo que Li llamó “fruta del dragón” — nunca la había probado, dulce y un poco resbaladiza. Las bebidas ilimitadas hicieron que la mayoría optara por ponche de ron; alguien derramó la suya en la cubierta y nadie se molestó.
Navegamos luego frente a Mullet Bay y La Semanna Beach. Algunos se echaban una siesta a la sombra o colgaban los pies por la borda. Yo me quedé mirando cómo la luz del sol se filtraba entre las velas un rato—no sé por qué eso me quedó grabado. De regreso, Robert contó más historias de tormentas que había vivido aquí; las hacía sonar divertidas en vez de aterradoras.
El crucero sale de Phillipsburg a las 9:00 AM y regresa alrededor de las 4:00 PM.
Sí, incluye almuerzo, snacks, ensalada de frutas fresca y bebidas ilimitadas.
Sí, todo el equipo de snorkel está incluido para los pasajeros.
Se para en Simpson Bay, Maho Beach, Mullet Bay y La Semanna Beach.
Sí, los niños son bienvenidos; muchas familias participan en esta excursión.
Recomiendan llevar toallas, protección solar, buena actitud y pastillas para el mareo si las necesitas.
No, las propinas no están incluidas pero se agradecen si sientes que la tripulación se esforzó mucho.
No, el punto de partida es la marina de Phillipsburg, no hay traslado desde hoteles.
Tu día incluye navegar por la costa de St Maarten con paradas en Simpson Bay, Maho Beach (para ver aviones), Mullet Bay y La Semanna Beach para nadar o hacer snorkel—todo el equipo incluido—además de almuerzo casero (carnes a la parrilla y ensaladas frescas), bebidas alcohólicas o refrescos ilimitados, snacks durante el día, agua embotellada cuando quieras y la atención amable de la tripulación antes de regresar a Simpson Bay por la tarde.
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