Recorre la costa de Malta en speedboat con llegada temprana a la Blue Lagoon de Comino, antes de que lleguen las multitudes, y disfruta de un baño en la tranquila bahía de Santa María. Explora cuevas marinas con un guía local que conoce cada historia detrás de las rocas. Prepárate para aire salado, risas y quizás tu nuevo rincón favorito.
El tour sale alrededor de las 9:00 am desde St. Julian’s y regresa aproximadamente a las 3:30 pm.
El tour incluye traslado compartido ida y vuelta con recogida en Happy Dayz Bar en St. Julian’s.
Se hacen paradas para nadar y relajarse en la Blue Lagoon y en la bahía de Santa María.
Sí, el barco entra en varias cuevas cuando las condiciones del mar lo permiten, incluyendo la Cueva de los Enamorados.
No, no se incluye almuerzo; puedes llevar snacks o comprar comida en los kioscos de la playa durante las paradas.
Los bebés y niños pequeños pueden participar si van acompañados por adultos; se permiten cochecitos a bordo.
Es probable que te salpique agua, así que protege tus pertenencias personales.
El grupo es pequeño, hasta 20 personas por reserva para una experiencia más personal.
Tu día incluye traslado compartido ida y vuelta desde St. Julian’s (punto de encuentro en Happy Dayz Bar), todos los gastos de combustible y tasas locales, además de la guía de un patrón experimentado que te llevará dentro de las cuevas de Comino — no solo a rodearlas — y te dará tiempo suficiente para disfrutar tanto de la Blue Lagoon como de la bahía de Santa María antes de regresar a media tarde.
“¿Seguro que quieres sentarte adelante?” nos preguntó el patrón, sonriendo mientras subíamos al speedboat en St. Julian’s justo antes de las nueve. Me encogí de hombros — ¿qué tanto podríamos mojarnos? Resulta que bastante, pero esa primera salpicadura de agua me despertó mejor que el café que nos dieron en Happy Dayz Bar (fuerte y un poco dulce, justo como lo hacía mi abuela maltesa). El barco cortaba la costa noreste a toda velocidad y mi pelo volaba por todos lados; por un momento solo escuchaba el viento y el ronroneo del motor bajo mis pies.
Llegamos a la Blue Lagoon de Comino antes de que la mayoría hubiera terminado el desayuno. Nuestro guía — Mario, que parecía conocer cada roca por su nombre — señaló la isla Cominotto y la cueva de aquella película de Brad Pitt (que aún no he visto). El agua estaba tan cristalina que podías ver peces nadando entre tus dedos si te quedabas quieto. Me alejé para encontrar una roca calentada por el sol mientras los demás chapoteaban; se sentía casi egoísta tener el lugar tan vacío. Tras una hora más o menos, volvimos al barco para explorar más cuevas — esta vez entrando en ellas, no solo rodeándolas como hacen otros barcos grandes. El aire dentro de la Cueva de los Enamorados era fresco y olía ligeramente a algas; Mario se rió cuando casi me golpeo la cabeza por agacharme demasiado.
La siguiente parada fue la bahía de Santa María — arena más suave, menos ruido y solo unos pocos nadadores dispersos por la orilla. Me recosté a la sombra un rato, escuchando a las gaviotas discutir arriba y dejando que mi piel se secara del agua salada. Había algo especial en ese lugar… quizás la calma después del bullicio de la Blue Lagoon. De regreso zigzagueamos junto a Elephant Rock y atravesamos esos arcos estrechos que Mario llamó “La Ventana” y “La Puerta.” Mientras tanto, nos contó historias de escondites de contrabandistas y naufragios — mitad clase de historia, mitad chismes locales. La verdad, no esperaba interesarme por rocas con nombre, pero ahora sí.
Cuando regresamos a St. Julian’s alrededor de las 3:30 pm, mis brazos estaban cansados de nadar, pero no podía dejar de sonreír. Si buscas una excursión a Comino desde Malta que no sea el típico ferry lleno de gente, este tour en speedboat vale la pena solo por el acceso temprano a la Blue Lagoon — y también por esos pequeños momentos inesperados en el camino.
Pago seguro en viator.com

¿Necesitas ayuda para planear tu próxima actividad?