Vas a pararte bajo el torii flotante de Miyajima y probar comida callejera local antes de recorrer el Parque Memorial de la Paz de Hiroshima y entrar al museo. Todo el transporte está incluido—también el Shinkansen desde Kioto u Osaka—para que vivas momentos de reflexión y paisajes inolvidables en un solo día.
Con las manos en los bolsillos de la chaqueta, vi cómo nuestra guía, Yuki, nos hacía señas en la estación de Hiroshima. Su voz sonaba animada aunque apenas eran las 9 de la mañana. Repartió unos mapas pequeños y sonrió: “Tranquilos, yo me encargo de que no se pierdan”. El bus avanzaba por la ciudad mientras ella señalaba edificios que sobrevivieron a 1945, hablando suave pero firme. Es curioso cómo aquí la vida parece tan normal—niños con uniforme, abuelos barriendo hojas—a pesar de todo lo que ocurrió. Miraba por la ventana hacia los márgenes del río, escuchando a medias a Yuki explicar nuestro recorrido: del Museo Memorial de la Paz de Hiroshima hasta la isla de Miyajima, todo en un solo día.
El ferry a Miyajima fue como apretar el botón de reinicio. El aire salado picaba la nariz y todos guardamos silencio cuando apareció el Gran Torii, flotando en la marea. Intenté sacar una foto, pero la verdad es que no le hace justicia. Al acercarnos al Santuario Itsukushima, las tablas de madera crujían bajo los pies y el olor a incienso se mezclaba con el del mar. Tuvimos más de una hora para explorar; perdí la noción del tiempo viendo a los ciervos acercarse sin miedo a los turistas buscando comida (son más atrevidos de lo que imaginas). Para el almuerzo, cada uno a su aire—me pedí un okonomiyaki recién hecho en un puesto de la calle Omotesando y casi me quemo la lengua. Valió totalmente la pena.
De vuelta al continente, cruzamos hacia el Parque Memorial de la Paz de Hiroshima. La Cúpula de la Bomba Atómica está ahí, sin vallas ni adornos—solo esa cicatriz en medio de todo. Yuki nos dejó un momento antes de entrar al museo (la entrada está incluida). Noventa minutos parecen mucho hasta que estás dentro; avancé despacio, leyendo cartas y mirando botellas de vidrio derretidas tras vitrinas. Algunos lloraban en silencio. Al salir, nadie habló mucho por un rato. Hay algo en estar justo donde pasó la historia que hace que tus propios problemas se vean diminutos.
No dejo de pensar en el ferry de regreso desde Miyajima—todos sentados mirando por la ventana mientras caía la tarde, sin hablar mucho pero compartiendo algo que no hacía falta decir. Si buscas una excursión de un día desde Kioto u Osaka que realmente te deje huella (y que incluya todos los boletos para que no te preocupes por nada), este tour en bus por Hiroshima y Miyajima cumple lo que promete, aunque las palabras no alcancen para describirlo.
El tour dura unas 9 horas en total y termina alrededor de las 18:00.
No, el almuerzo no está incluido; tienes tiempo libre para comer en la calle Omotesando.
Sí, están incluidas las entradas al Santuario Itsukushima y al Museo Memorial de la Paz de Hiroshima.
Sí, si reservas desde Kioto u Osaka, incluye boletos de Shinkansen ida y vuelta.
Sí, el tour lo dirige una guía que habla inglés desde la estación de Hiroshima.
Tienes unos 60 minutos en el Santuario Itsukushima y 90 minutos para almorzar y comprar en Miyajima; además de 90 minutos en el museo.
Sí, puedes unirte directamente en la estación de Hiroshima sin boletos de Shinkansen.
No, no se recomienda para quienes tienen dificultades para caminar durante mucho tiempo.
Tu día incluye todas las entradas al Santuario Itsukushima y al Museo Memorial de la Paz de Hiroshima, boletos de Shinkansen ida y vuelta si sales desde Kioto u Osaka (con asistencia en la estación), ferry entre el continente y Miyajima, traslados en bus climatizado por Hiroshima y guía local en inglés—todo organizado para que solo te preocupes por disfrutar.
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