Te sumergirás en el ritmo de Ubud: conocerás monos traviesos en su bosque, volarás en columpios sobre las verdes terrazas de Tegalalang, presenciarás rituales tranquilos en el Templo Tirta Empul y te refrescarás junto a la cascada Tegenungan, todo acompañado de historias locales. Prepárate para risas, sorpresas y momentos que recordarás mucho después de volver al hotel.
Todo empezó con nuestro conductor, Dewa, sonriendo frente a nuestro hotel en Ubud—nos saludó como si nos conociera de toda la vida. Nos subimos a su van (con aire acondicionado, gracias a Dios), y enseguida empezó a contarnos historias sobre los monos que íbamos a ver. Primero fue el Bosque Sagrado de los Monos. No sé qué esperaba, pero esos monos tienen mucha personalidad—uno intentó abrir la cremallera de mi mochila y otro me miraba como si le debiera algo. El aire olía a verde y tierra, y se escuchaba un murmullo bajo entre los árboles que me hizo sentir como si hubiera entrado en otro mundo. Dewa nos señaló un altar donde los locales dejan pequeñas ofrendas—cestitas con flores y arroz—y se sentía respetuoso caminar en silencio por un rato.
Después visitamos las terrazas de arroz de Tegalalang. Es de esos lugares que has visto en fotos, pero estar ahí es otra cosa—la luz cambia sobre las terrazas y se oye el agua correr por algún lado abajo. Había una brisa que no dejaba de levantarme el sombrero (me rendí después de la tercera vez). También probamos el columpio en la jungla—las palmas me sudaban, pero la verdad valió la pena por la adrenalina y las vistas. Almorzamos en medio de todo esto; no recuerdo el nombre del warung, pero su nasi campur tenía un toque picante que me sorprendió (para bien). Dewa se rió cuando tosí—dijo “¡Picante al estilo Bali!”
El Templo Tirta Empul estaba más tranquilo de lo que imaginaba. Los locales hacían fila para purificarse en el agua de manantial—algunos turistas se unieron, pero nosotros solo observamos un rato. El aroma a incienso flotaba por todas partes y la gente se movía despacio, casi como en un sueño. Ver rituales reales hace que te detengas un momento—todavía pienso en la calma que se respiraba allí.
La última parada fue la cascada Tegenungan. Se oye antes de verla—un ruido fuerte, casi como un trueno entre las hojas. Las escaleras para bajar son empinadas (mis piernas protestaron), pero estar cerca de la bruma fue un alivio después de horas bajo el calor de Bali. De regreso paramos en el pueblo de Celuk para ver joyería de plata—Dewa nos llevó a la tienda de su primo y traté de regatear, bastante mal si soy sincero. Aún así, terminé con unos pendientes.
El tour recorre los principales puntos de Ubud en un día completo con recogida y regreso incluidos.
Sí, incluye recogida y regreso al hotel desde Ubud o gran parte del sur de Bali.
Visitarás el Bosque de Monos, las terrazas de arroz de Tegalalang, el columpio en la jungla, el Templo Tirta Empul, la cascada Tegenungan y un pueblo de artesanía como Celuk.
Sí, todas las entradas están incluidas en el precio de la reserva.
No hay almuerzo incluido; tendrás tiempo para comer por tu cuenta durante la pausa en el pueblo.
Sí, los bebés pueden ir en cochecito o en el regazo de un adulto durante los traslados.
No se recomienda para viajeros con problemas de columna o salud cardiovascular debido a las escaleras en algunos sitios.
Tu día incluye transporte privado en vehículo con aire acondicionado y agua embotellada durante todo el recorrido. Las entradas están cubiertas en todos los lugares, desde el Bosque de Monos hasta la cascada Tegenungan, y la recogida y regreso al hotel hacen que todo sea muy cómodo.
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