Al llegar a Fiji, un local te recibirá en el aeropuerto de Nadi y te llevará en un coche privado con aire acondicionado directo al Shangri-La Fijian Resort. Puedes hacer una parada rápida en un supermercado para comprar snacks o lo que necesites, mientras el conductor te cuenta historias en el camino. Todo muy relajado y personal, para que te sientas bienvenido desde el primer momento.
El traslado en vehículo privado dura aproximadamente una hora desde el aeropuerto de Nadi hasta Shangri-La Fijian Resort.
Sí, el servicio incluye recogida y bienvenida en el aeropuerto con tu traslado privado.
Sí, puedes solicitar al conductor una parada en supermercado antes de llegar al resort.
Sí, todos los vehículos para este traslado cuentan con aire acondicionado.
Sí, se proporcionan asientos para bebés gratis bajo petición para que el viaje sea cómodo para todos.
Sí, los bebés y niños pequeños pueden ir en cochecito o carriola durante el traslado.
Tu traslado incluye bienvenida en la zona de llegadas del aeropuerto de Nadi, transporte privado en vehículo con aire acondicionado hasta Shangri-La Fijian Resort y una parada opcional en supermercado si necesitas algo al llegar; además, asiento para bebé gratuito para que todos viajen cómodos de principio a fin.
No esperaba sentirme nervioso al aterrizar en Fiji, pero hay algo en los aeropuertos nuevos que siempre me pone así. La sala de llegadas en Nadi era cálida y animada, con voces rebotando en el suelo de baldosas, y entonces vi nuestro nombre en un cartelito. El hombre que lo sostenía sonreía como si fuéramos viejos amigos. “¡Bula!” dijo, que había leído que significa hola, pero sonó mucho más que eso. Nos ayudó con las maletas (yo siempre llevo de más) y nos llevó afuera, donde el aire suave y húmedo olía a flores y protector solar.
El coche estaba fresco por dentro — de verdad, qué alivio el aire acondicionado después del vuelo. El conductor nos preguntó si queríamos parar en un supermercado antes de ir al Shangri-La Fijian Resort. Ni siquiera había pensado en comprar snacks o agua, pero aceptamos. La tienda era pequeña pero llena de cosas que no reconocía; cogí un zumo de fruta de un color raro solo por curiosidad. De vuelta en el coche, nos señalaba pequeñas aldeas mientras conducíamos — a veces bajaba la velocidad para que viéramos niños jugando en la carretera o a alguien vendiendo piñas bajo una lona azul.
El trayecto desde el aeropuerto de Nadi hasta Shangri-La dura alrededor de una hora, pero no se hizo largo. Quizá fue la luz que se colaba entre las palmeras o las historias que nos contó sobre la aldea de su familia cercana (su risa llenó el coche cuando mi pareja intentó decir “vinaka” y lo pronunció fatal). Ya tenían preparado un asiento para bebé para nuestra hija — se quedó dormida casi al instante, babeando sobre su conejito de peluche. Pensé: así debería sentirse siempre llegar a un lugar nuevo — sin prisas, sin líos, solo fácil y amable. Aún ahora, ese primer “¡Bula!” me queda más grabado que muchas otras llegadas a aeropuertos.
Pago seguro en viator.com

¿Necesitas ayuda para planear tu próxima actividad?