Recorre el corazón histórico de Santa Fe con un guía local, prueba platillos típicos de Nuevo México maridados con vinos regionales o margaritas, y descubre las historias detrás de lugares como la Capilla Loretto y la Misión San Miguel. Risas, sabores inesperados y momentos que se quedan contigo mucho después del postre.
Ya tenía hambre cuando nos reunimos cerca de la Plaza de Santa Fe; se olía el chile asado en el aire, ese toque terroso y picante tan característico. Nuestra guía, Elena, nos saludó con una sonrisa y empezó a contarnos la historia enredada de la ciudad. Señaló el Palacio de los Gobernadores (todavía no me creo que sea el edificio público más antiguo de EE. UU.) y vi a un hombre mayor vendiendo joyas de turquesa bajo el portal, observándonos en silencio. El sol de la mañana hacía que todo se viera más cálido de lo que realmente estaba.
Caminamos frente a la Basílica — Elena nos contó sobre sus raíces francesas — y luego nos detuvimos frente a la Capilla Loretto. Nos explicó la historia de esa Escalera Milagrosa (no la voy a arruinar, pero es increíble), aunque no entramos. Hubo un momento en que todos nos quedamos en silencio, como imaginando a esas monjas y carpinteros de antaño. Alguien preguntó si la leyenda era cierta; Elena se encogió de hombros y dijo “Depende de a quién le preguntes.” Me gustó esa respuesta.
La comida fue... la verdad, no esperaba que me gustaran tanto las enchiladas de maíz azul. La salsa tenía un picante de verdad, no el típico para turistas, sino el auténtico de Nuevo México. Probamos un vino local (afrutado pero seco) y alguien en mi mesa pidió una margarita que parecía verano en un vaso. Los meseros se movían rápido pero aún así compartían sus lugares favoritos para comer después del trabajo. En un momento intenté pronunciar “posole” correctamente — Elena y casi toda la mesa se rieron. El postre llegó al final, en un pequeño rincón escondido en un callejón; algo con chocolate y canela. Todavía lo recuerdo.
El tour dura entre 2.5 y 3 horas desde el inicio hasta el final.
Sí, incluye maridajes con vino, margaritas o cervezas locales, además de bebidas sin alcohol.
Se recorren entre 2.5 y 3 kilómetros por el centro de Santa Fe.
No, las entradas no están incluidas, pero puedes visitarlas después del tour (5 USD para la Capilla Loretto, 4 USD para la Misión San Miguel).
Este tour no es recomendable para quienes tienen restricciones alimentarias estrictas debido a los platillos picantes típicos de Nuevo México.
La propina para los meseros está incluida; la del guía no.
El punto de encuentro es cerca de la Plaza de Santa Fe; recibirás instrucciones exactas con tu boleto.
Tu día incluye todas las degustaciones como un almuerzo completo con maridajes alcohólicos (vino, margaritas o cerveza) y bebidas sin alcohol, además de postre en un lugar local favorito; la propina para el personal del restaurante también está cubierta — solo trae ganas de comer y escuchar buenas historias.


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