Disfruta de un crucero brunch de dos horas por la bahía de San Diego, pasando por el centro y bajo el puente Coronado mientras tomas mimosas ilimitadas. Música en vivo, buffet completo con opciones vegetarianas y asientos cómodos dentro, todo con un equipo atento que nunca deja tu copa vacía. Ver el Monumento Nacional Cabrillo desde el agua es una experiencia que queda para siempre.
Lo primero que me llamó la atención fue cómo la luz se reflejaba en el agua — una mezcla entre intensa y suave al mismo tiempo. Apenas subimos al yate, alguien me ofreció una copa (obvio, una mimosa) y me quedé un momento parado, viendo cómo el centro de San Diego se deslizaba a lo lejos. El puente Coronado se veía mucho más imponente desde abajo de lo que imaginaba. Una brisa salada entraba por las puertas abiertas, mezclándose con el aroma del café y algo dulce que venía del buffet. No me había dado cuenta de lo hambriento que estaba hasta ese momento.
Nuestra camarera, Maribel, no paraba de rellenar nuestras copas — tenía una habilidad para recordar los nombres con solo escucharlos una vez. Intenté decir “gracias” sin sonar a turista y ella me sonrió cómplice. El brunch tenía de todo, desde huevos benedictinos hasta unos bocaditos de verduras que le encantaron a mi pareja (aún no sé cómo se llamaban). Cerca de la ventana había un guitarrista tocando; puso una canción de Fleetwood Mac y una pareja en la mesa de al lado empezó a tararearla. Todo se sentía tranquilo, como si nadie tuviera prisa.
Salí a la cubierta para tomar aire justo cuando pasábamos por el Monumento Nacional Cabrillo — se veían personas caminando allá arriba, diminutas contra ese cielo inmenso. La ciudad desde la bahía se veía diferente; más silenciosa, a pesar del murmullo y el tintinear dentro. En un momento me encontré mirando fijamente la isla Coronado, sin pensar en nada más que en cómo los fines de semana deberían sentirse siempre así. Todavía no sé si era el champagne o simplemente estar ahí, en el agua.
Sí, durante las 2 horas del crucero tienes champagne y mimosas ilimitadas.
Sí, se pueden adaptar la mayoría de dietas como vegetariana, vegana y sin gluten si lo indicas al reservar.
El crucero brunch dura aproximadamente 2 horas.
Sí, disfrutarás de música en vivo durante todo el crucero brunch.
Sí, se admiten bebés y niños pequeños; hay asientos especiales para infantes si los necesitas.
Por favor, llega 30 minutos antes de la hora de embarque según lo indica el operador.
Sí, todos los pasajeros cuentan con comedor interior durante el recorrido.
Sí, podrás ver el Monumento Nacional Cabrillo junto con otros puntos como el puente Coronado y el centro de San Diego.
Tu día incluye un crucero brunch de dos horas por la bahía de San Diego con champagne y mimosas ilimitadas, acceso libre al buffet (con opciones vegetarianas), café y té frescos durante todo el recorrido, música en vivo a bordo y comedor interior cómodo, todo con un equipo local atento que se asegura de que tu copa nunca esté vacía.
¿Necesitas ayuda para planear tu próxima actividad?