Descenderás a las bóvedas bajo el casco antiguo de Edimburgo para una cata de whisky que no encontrarás en ningún bar. Prueba cinco drams raros de distintas regiones escocesas mientras tu guía local comparte historias y risas. El ambiente es fresco, el lugar secreto y cada sorbo especial, sobre todo al pensar en lo pocos que han probado estas botellas aquí abajo.
Lo primero que noté no fue el whisky, sino ese frío terroso al entrar en las bóvedas Lost Close bajo el casco antiguo de Edimburgo. Nuestro guía, Jamie, encendió su linterna y sonrió como si hubiera encontrado un tesoro escondido. Las paredes olían un poco a humedad, pero no desagradable, más bien a libros viejos que a algo podrido. Alguien detrás de mí susurró: “¿Aquí es donde vamos a probar?” y, sinceramente, yo también lo dudé.
Resultó que sí. Jamie nos abrió con un dram de Islay, con ese toque ahumado que parece que estás lamiendo una chimenea (pero en el buen sentido). Mientras sorbíamos, nos contó una pelea legendaria entre destilerías del siglo XIX. Intenté girar la copa como si supiera lo que hacía, pero lo que más disfruté fue cómo el whisky me calentaba las manos en ese frío. Éramos un grupo pequeño, unas ocho personas, así que se sentía más como estar con amigos que con desconocidos. Un tipo intentó pronunciar “Auchentoshan” y Jamie casi se atraganta de la risa.
Probamos cinco whiskies de toda Escocia: dulce de Speyside, potente de las Highlands, suave de Lowlands… cada uno con su historia o anécdota curiosa. Me fijaba en pequeños detalles: el eco de nuestras risas rebotando en las paredes de piedra, el perfume de alguien mezclándose con el aroma a malta, ese instante en que te das cuenta de que estás sentado bajo siglos de historia, disfrutando algo raro que nunca comprarías para ti. Difícil explicar por qué eso se queda contigo.
La experiencia dura aproximadamente 90 minutos en total.
Probarás cinco drams diferentes de varias regiones de Escocia.
Los bebés y niños pequeños pueden asistir si van en cochecito o carrito.
Sí, los animales de servicio están permitidos en esta cata de whisky.
Sí, hay opciones de transporte público cerca del lugar.
Sí, tendrás acceso exclusivo a las bóvedas Lost Close bajo el casco antiguo de Edimburgo.
No se recomienda para mujeres embarazadas ni personas con problemas cardiovasculares.
Tu velada incluye entrada exclusiva a las bóvedas Lost Close bajo el casco antiguo de Edimburgo, cinco drams de whiskies raros y antiguos de distintas regiones de Escocia, y las historias que un guía local experto compartirá durante toda la cata.
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