Montarás caballos dóciles desde un rancho en Jaco por senderos selváticos, viendo monos y perezosos con un guía local que te acompaña. Siente el aire cálido y escucha guacamayas mientras cruzas zonas abiertas y bosques sombreados. Todos los niveles son bienvenidos—solo lleva pantalones largos y muchas ganas de explorar. Ese instante de silencio lo recordarás siempre.
Lo primero que me llamó la atención fue el aroma—dulce y fresco, como hojas mojadas después de la lluvia. Estábamos en un rancho a las afueras de Jaco, los caballos movían sus colas bajo la luz de la mañana. Mi guía, Diego, me dio un casco y sonrió cuando le confesé que casi nunca había montado. “Tranquilo,” dijo, y me asignó una yegua tranquila llamada Luna. Ella me dio un suave empujón con el hocico mientras Diego me explicaba lo básico—cómo sujetar las riendas, qué hacer si se asustaba (que no pasó). La silla se sentía rígida al principio pero se fue acomodando al empezar a andar. Aquí se oyen pájaros por todos lados, no solo se ven.
Seguimos a Diego por un sendero estrecho que atravesaba la selva densa. El aire era pesado, como entrar a un invernadero, y cada pocos minutos señalaba algo escondido: guacamayas rojas volando sobre nosotros o un perezoso tan quieto que parecía de mentira. En un momento paramos porque unos monos cariblancos discutían en las ramas arriba. Uno dejó caer algo (¿fruta?) que casi me toca la bota; Diego se rió. Conocía cada rincón de este lugar. La palabra clave para este tour es paseo a caballo Jaco Costa Rica, pero en verdad se sentía como entrar al mundo secreto de alguien más.
No dejaba de pensar en lo lento que todo se movía—a excepción de las orejas de Luna que se movían con cada sonido—y lo distinto que era ese ritmo comparado con la ciudad. Al final tenía las piernas adoloridas (debí haber llevado pantalones más gruesos), pero me gustó. En el rancho había agua embotellada esperándome y Diego preguntó si ya había visto suficientes monos—la verdad, no del todo. Lo que se queda en la memoria es curioso: cómo la luz del sol se colaba entre esas hojas gigantes o el silencio que caía cuando todos dejaban de hablar un momento.
Sí, todos los niveles son bienvenidos y los guías te asignarán un caballo adecuado.
El recorrido dura aproximadamente 2 horas en total.
Es muy probable que veas perezosos, monos cariblancos, guacamayas y otros animales durante el paseo.
Sí, los cascos están incluidos para tu seguridad.
Se recomienda usar pantalones largos y zapatos cerrados para mayor comodidad y protección.
Sí, se ofrece agua embotellada para todos los participantes durante la experiencia.
El límite de peso es 120 kg (264 libras).
No, no se recomienda para mujeres embarazadas.
El tour inicia y termina en el rancho cerca de Jaco.
Tu día incluye asignarte un caballo tranquilo según tu nivel, cascos de seguridad proporcionados por el guía, suficiente agua embotellada para mantenerte fresco bajo el sol costarricense, y tiempo para explorar tanto zonas abiertas como selva densa—todo comenzando y terminando en el rancho cerca de Jaco.
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