Camina entre miles de pingüinos de Magallanes en Punta Tombo tras un cómodo traslado desde Puerto Madryn con recogida en el puerto. Disfruta de sorpresas con la fauna local, un guía experto que conoce todos los atajos, snacks a bordo y tiempo para respirar el aire salvaje de la Patagonia. Más cercano de lo que imaginas — esos pingüinos se acercan mucho.
“Los escuchas antes de verlos,” sonrió nuestro guía Pablo cuando se abrieron las puertas del bus en Punta Tombo. No exageraba — se oía un murmullo bajo, como si decenas de pequeños motores estuvieran encendidos entre los arbustos. El viaje desde Puerto Madryn duró un par de horas (perdí la cuenta después de la parada en el dinosaurio — sí, hay una réplica a tamaño real justo al lado de la ruta, algo raro pero con un encanto especial). Miraba por la ventana buscando guanacos, pero solo veía matorrales infinitos y ese cielo pálido típico de la Patagonia.
En cuanto pisamos la pasarela, me di cuenta: pingüinos por todos lados. No detrás de un vidrio ni en una roca lejana — caminaban entre tus pies si no tenías cuidado. Había uno pequeñito que se paró justo frente a mí y estornudó (bien fuerte), lo que hizo reír a varios. Pablo nos explicó que los pingüinos de Magallanes cavan sus nidos bajo estos arbustos espinosos, y traté de decir “piche” cuando vimos un armadillo cruzar rápido. Se rió — seguro por mi español tan malo.
No esperaba disfrutar tanto quedándome quieto viendo cómo discutían por piedritas o dormían al sol. El aire olía a sal y tierra — no desagradable, sino auténtico. Volvimos al bus para comer unos sándwiches y muffins (el de jamón y queso estaba mejor de lo que pensaba), con WiFi para mandar fotos al instante. De regreso a Puerto Madryn, alguien preguntó por la opción del tour por la ciudad, pero la mayoría seguíamos hablando del pingüino que parecía posar para todas las cámaras. Fue una experiencia muy personal, como si visitaras el barrio de alguien en vez de un típico lugar turístico.
El traslado en bus o van toma alrededor de 2 horas por trayecto.
Sí, está pensada para los horarios de cruceros con recogida en el puerto.
Sí, los visitantes recorren senderos dentro de la colonia principal de pingüinos.
Incluye agua embotellada, sándwiches de jamón y queso, de pollo y un muffin a bordo.
Sí, hay WiFi en el transporte entre paradas.
El tour es accesible en todas las áreas y superficies para sillas de ruedas.
Sí, los bebés pueden ir en cochecitos; también hay asientos para bebés disponibles.
Se pueden avistar guanacos, piches (armadillos), maras y otras especies patagónicas.
Tu día incluye recogida directa en el crucero en Puerto Madryn, transporte cómodo con WiFi para compartir fotos o mensajes en el camino, todas las entradas a la reserva de Punta Tombo cubiertas por el guía Pablo (o quien esté a cargo ese día), además de agua embotellada y dos tipos de sándwiches con un muffin para el almuerzo antes de regresar juntos a la ciudad.
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